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La historia mitológica de Irlanda

Mis à jour : 14 déc. 2020

Una de mis fuentes de inspiración para la creación de mis cuentos e historias ha sido, desde hace mucho, la mitología irlandesa. Mi imaginación vuela con cada una de sus leyendas. No solo transpiran la fantasía y la magia en cada una de sus líneas, sino que además su conjunto forma una estructura histórica bastante coherente que va desde la llegada de los primeros hombres a la isla, hasta la Edad Media.

Es ese aspecto de relato continuo lo que hace de este grupo de mitos particularmente interesante. Tanto es así que muchos han querido ver en este conjunto los restos de la verdadera historia de Irlanda. No son pocos los estudios serios que se han llevado a cabo para tratar de encontrar una relación entre arqueología, historia y leyendas.

A este tema voy a dedicar mis próximas entradas del blog a La historia mitológica de Irlanda.

El post lo dividiré en varias entradas en las que os contaré lo siguiente:


1. La historia de Irlanda según la arqueología: desde la llegada de los primeros hombres hasta los primeros testimonios escritos.

2. Los mitos:

  • Lebor Gabála Érenn: el libro de las invasiones de Irlanda

  • Ciclo del Ulster

  • Ciclo feniano

  • Ard Rí na hÉireann: los reyes supremos de Irlanda

3. La correlación entre mito y realidad.



1. La historia de Irlanda según la arqueología: desde la llegada de los primeros hombres hasta los primeros testimonios escritos.

Pero para empezar y entender todo lo que os voy a mostrar, debemos recorrer aquella que podemos encontrar en los libros de enseñanza:

Nuestro recorrido por la historia de la isla lo podemos empezar hace 14 o 15.000 años (entre el 13 y el 12.000 aC). Hace ya más de cinco mil años que la glaciación llegó a su máximo de frío y desde entonces las temperaturas globales no han cesado de aumentar, con lentitud, pero sin descanso. Los hielos se retiran del viejo continente y el nivel del mar sube poco a poco. Cien mil años de glaciación comienzan a quedar atrás. Los grandes mamíferos prácticamente han desaparecido y nuevo mundo comienza a formarse para el hombre.



Europa durante la última glaciación. El mar estaba varios metros por debajo del nivel actual y los glaciales llegaban hasta el norte de Alemania.


Hasta ese momento es mucho más que probable que ningún ser humano hubiese horadado las tierras de Irlanda, puesto que estaban en pleno desierto polar. Sin embargo hacia el 13 o 12.000 aC se produce una aceleración en el calentamiento global que funde repentinamente mucho del hielo aún existente. La atmósfera se llena de humedad y las lluvias se hacen más frecuentes.

Hacia el oriente, en el conocido como Creciente Fértil, la brusca aumentación de las precipitaciones genera las condiciones idóneas para el asentamiento definitivo de pequeñas poblaciones humanas. Estas desarrollarán después la agricultura y serán las responsables de expandirla por Europa y norte de África.


Al norte de Irlanda aun se ve el puente de hielo. En blanco los posibles glaciares aún presentes en aquella época.


Mientras, en Irlanda, la desaparición de los hielos y la existencia de un puente de tierra que lo une la isla de Gran Bretaña permiten que plantas y animales se instalen en las nuevas y vírgenes tierras (el paisaje que hay que imaginar es el de la tundra). Y es posible que algunos grupos de hombres llegasen tras ellos. Pero ninguna evidencia de su existencia ha llegado hasta nosotros, de modo que es tan solo una hipótesis basada en la lógica.

Aspecto del paisaje que debería haber tenido Irlanda en aquella época.

Reconstrucción de una cabaña de los cazadores-recolectores de Irlanda


Nuestra próxima parada se encuentra dos mil años después, cuando el aumento de las temperaturas y las lluvias se detienen bruscamente durante un periodo de 1.000 años. El frío y las inhóspitas condiciones vuelven a Irlanda. Como ninguna traza humana ha sido hallada en Irlanda durante este periodo, es de suponer que si hubiese habido humanos durante la época anterior sus asentamientos habrían sido abandonados o las condiciones climáticas habrían acabado con ellos. O tal vez Irlanda nunca había sido pisada por pies humanos aún.

Habrá que esperar hasta el nuevo aumento de las temperaturas y mil o dos mil años, hacia el 8 o 7.000 aC, para encontrar las primeras evidencias de presencia de hombres y mujeres. Se trata de pequeños grupos llegados probablemente desde Gales en pequeñas embarcaciones, puesto que con el aumento de las temperaturas, el puente de tierra ha desaparecido. Vivían en refugios temporales que construían con ramas y pieles de animales (cabañas estacionales o tiendas) y se alimentaban de la pesca, la recolección de frutos, plantas y raíces y la caza de jabalí (no había aún ciervos en aquella época). Su población fue escasa (no más de 8.000 individuos en toda la isla) y por tanto durante este tiempo la isla estuvo prácticamente deshabitada.

Mantuvieron un modo de vida casi inalterado durante más de tres mil años, seguramente debido al escaso contacto con Gran Bretaña, hasta la llegada de los primeros agricultores hacia el 4.000 aC.

La agricultura y la ganadería comenzaron su lento avance por Europa y África del norte hacia el 7.000 aC desde Oriente Medio. De allí saltaron a Egipto, Turquía y Grecia. Y desde ahí se expandió por todo el Mediterráneo a través de olas de inmigrantes a la búsqueda de nuevas tierras para colonizar. Dicho recorrido lo podemos rastrear gracias a los restos arqueológicos y al halopgrupo G2 del cromosoma Y extraído de diferentes restos humanos de distintas épocas. Después esos grupos humanos fueron ascendiendo lentamente, siguiendo los cursos de los ríos y hacia el 4300 aC ya agricultores y ganaderos tanto en Gran Bretaña, como en Irlanda.


Expansión de la agricultura y de las gentes portadoras del halopgrupo G2a2b-L30

Reconstrucción del aspecto que debían tener las cabañas de los primeros agricultores de Irlanda.


Estas gentes trajeron consigo el cultivo de los cereales y la domesticación de cabras, ovejas y vacas, la alfarería, el sedentarismo y la construcción de casas. Además, por alguna razón que se desconoce, introdujeron el ciervo en Irlanda.

El cambio de cultura fue rápido y se extendió por toda la isla en poco tiempo. De esta época datan un conjunto de campos de labranza separados por muros de piedra. El más antiguo que se haya conservado en el mundo.

A partir de este momento el crecimiento económico y demográfico de la isla se hace evidente. Se pasa de una cultura nómada, de pequeños grupos humanos con no más de ocho mil almas a una sedentaria con una población que oscilaba entre los cien y los doscientos mil.

A partir del 3.500 aC se comienzan a levantar grandes monumentos funerarios de los que Brú na Bóinne, en el condado de Meath y construidos hacia 3.200 aC, son el mejor ejemplo.


Situación de los grandes túmulos en Irlanda y de la colina de Tara donde los altos reyes eran coronados según la tradición.

Túmulo de Newgrange en Brú na Bóinne.


Esta edad de oro llegó bruscamente a su fin hacia el 2.500 aC. Entrono a esa época sucede un colapso económico y demográfico muy importante. Evento que coincide con la llegada de las primeras tribus indoeuropeas.

Los indoeuropeos fueron una cultura del neolítico que tiene sus orígenes en los bosques y estepas al norte y este del mar negro. Era un grupo heterogéneo de nómadas que tenían numeroso puntos en común a nivel idiomático, cultural y religioso. Los estudios más recientes sugieren que la introducción del caballo domesticado y el trabajo de los metales en Europa se deben a sus migraciones. A ellos les debemos el conjunto de la gran mayoría de lenguas (llamadas, por tanto, lenguas indo-europeas) que se hablan actualmente en Europa y en muchos lugares del mundo.

Estos pueblos terminaron por imponer su lengua, cultura y religión en los lugares en que se instalaron e Irlanda no fue menos.

En algún momento entre el 2.500 y el 2.100 aC gentes de la cultura campaniforme migran a la isla. Con ellos traen las primeras armas y herramientas en bronce y su jerarquía social en tres estratos típica de los indoeuropeos. La cultura autóctona, traída por los primeros agricultores, desaparece, aunque no sus gentes.


Migración de las gentes portadoras del halopgrupo R1b y que llevaron el trabajo de los metales allí a donde fueron.


Construyen sus tumbas en túmulos redondos, como los que hacían sus antepasados en la región del mar negro, pero sus monumentos funerarios no alcanzarán el tamaño e importancia de la cultura anterior.

Luego llegarán los celtas en varias oleadas. La primera de las cuales llegará en 700 aC y la última probablemente hacia el 200 o 300 aC.

Después de esto, ningún nuevo pueblo se instalará en la isla hasta la llegada de los vikingos un milenio después.


En la próxima entrega empezaremos a ver los mitos. Hasta entonces!


#ellibrodelbuho #diegoperezmartinez

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